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La otra Alsacia: ciudades y pueblos interesantes, pero no de "primera línea"...

Si ya hemos echado un ojo a "los lugares de Alsacia que no hay que perderse" y, sobre todo, ya los hemos visitado, puede que en posteriores viajes (o quizás en el primero) sea una buena idea dedicar un poco de tiempo a aquellas otras localidades y lugares de Alsacia que, sin ser de primer orden, también tienen su puntito y merecen nuestra atención porque Alsacia está repleta de lugares encantadores y, por lo general, mucho menos agobiantes de turistas: Turckheim, Rosheim, Molsheim, Barr, El Mont Sainte Odile, Haut Köenigsbourg, Gertwiller, los vestigios de la Línea Maginot, La ruta del vino alsaciano, Thann o Neuf Brisach. Echémosles, pues, un vistazo...

Puerta medieval de Turckeim.

La distribución de esos pueblos sigue la tónica lógica de las localidades más espectaculares, pues la mayoría se sitúa también en la zona central de la región alsaciana -la más bonita de todas- con Obernai al norte y Colmar al sur como grandes atracciones y, entre viñedos, se sitúan a lo largo de la llamada "Ruta del Vino Alsaciano" jalonada, de norte a sur, por localidades, santuarios y castillos como Molsheim, Rosheim, el Mont Sainte Odile, Gertwiller, Barr, Dambach la Ville, Châtenois, Haut Köenigsbourg, Bergheim, Mittelwihr, Turckheim y Munster, cuna del afamado y "profundamente oloroso" queso de igual nombre y que impregna de olor y sabor la gastronomía del lugar. Si se os ocurre comprar uno para casa, no olvidéis pedir que os lo envasen al vacío. De lo contrario igual llegáis  asfixiados a vuestro destino...

Aunque oficialmente por el sur la "Ruta del vino alsaciano" llega hasta Thann, pueblo al que también podremos dedicar una breve visita, tampoco debemos descuidar a Guebwiller, famosa en época navideña por la iluminación azul de sus edificios. 

Por lo que respecta a la zona sur, ya solo nos queda citar a Neuf Brisach, villa fortificada en forma de estrella por Vauban -el sempiterno arquitecto militar de Luis XIV- para proteger Francia de los envites germánicos allende el Rin. Precisamente entre Neuf Brisach en la orilla francesa y Breisach am Rhein al otro lado del río, se sitúan las interesantes esclusas de Vogelgrun. Camino de Friburgo, en la Selva Negra, vale la pena detenerse unos minutos en el aparcamiento junto a las esclusas y, si hay suerte, ver cómo funcionan permitiendo a las gabarras salvar el desnivel del cauce. Afortunadamente el tráfico fluvial es elevado, así que la probabilidad de verlas en acción es bastante alta.

Por lo que respecta a la zona norte de Alsacia, es decir, por encima de Estrasburgo, el interés general decae. Los pueblos verdaderamente pintorescos escasean. Quizás Saverne y Wissembourg, con sus casas de entramado, destaquen por encima del resto, aunque sus principales puntos de interés, al menos para nosotros, se centren fundamentalmente en las fortificaciones de la "Línea Maginot", la red de búnkeres y casamatas que el ejército francés construyó a lo largo de la frontera con Alemania, entre los años veinte y treinta del siglo pasado, intentando evitar una tercera invasión germánica tras las de 1870 y 1914. Evidentemente, la historia nos dice que no lo lograron, pues a pesar de la enconada resistencia mostrada por algunas guarniciones, en 1940 Francia capituló frente a las tropas hitlerianas y fuertes como el de Schoenbourg, uno de los más grandes e interesantes para visitar, tuvo que rendirse sin haber sido vencido. 

Para los amantes de la historia y, en particular la relacionada con lo militar, la red de fortificaciones de la Línea Maginot empieza en las Ardenas, junto a la frontera belga y llega hasta Suiza bordeando el Rin. Comprende más de un centenar de grandes búnkeres situados a unos 15 kilómetros unos de otros, al margen de muchas otras casamatas y nidos de ametralladora. Muchas continúan pudiéndose visitar, aunque sus días de apertura o sus horarios, no siempre o facilitan. Por último, Soufflenheim es otra localidad famosa por su artística cerámica estrechamente ligada a la cocina alsaciana, pero con no mucha cosa más que ver.

Veamos, de norte a sur, qué más atractivos nos ofrece Alsacia además de Estrasburgo, Colmar, Riquewihr y el resto de localidades de primer orden...

La zona norte

Saverne



Wissembourg

Soufflenheim

Como acabamos de comentar, el pequeño pueblo de Soufflenheim, conocida por el sobrenombre de "La Villa de los Alfareros", tiene ahí su principal polo de interés para el visitante...




La "Línea Maginot"

El Fort Schoenenbourg

Situado entre Hunspach e Ingolsheim, el Fort Schoenenbourg es una de las obras más imponentes de la Línea Maginot, construida entre 1931 y 1935. Su red de habitáculos está enterrada a unos 22 metros, con una red de galerías de 3 km de longitud que conecta los distintos espacios de servicio y de combate. Hasta 6 centenas de soldados podían prestar servicio.

No fue hasta el 14 de mayo de 1940 que sus cañones empezaran a tronar y Schoenenbourg resistió invicta hasta la firma del armisticio el día 25 de junio del mismo año, cuando su guarnición se rindió a las tropas alemanas de Hitler.

Se puede visitar libremente. Eso sí, independientemente de la época del año, llevad ropa de abrigo porque la temperatura es muy fría en su interior. 




Casamata de Hatten-Esch







Ya hemos comentado que abundan los búnkeres y casamatas por todo el perímetro fronterizo. Uno de los que pueden visitarse al aire libre es la casamata d'Esch, próxima a Hatten, unos kilómetros al sur de Schoenenbourg.




La zona centro

Molsheim

Molsheim, al norte de Obernai, es mundialmente famosa por ser la cuna de Bugatti, la mítica marca de coches de calle y competición que marcó toda una época en la primera mitad de siglo XX, aunque actualmente disfrute de una segunda vida fabricando súpercoches de lujo. Si bien Molsheim tiene por ello el regusto de la historia de encontrarnos en el lugar de nacimiento de los preciosos Bugatti -en el Museo Nacional del Automóvil de Mulhouse- podréis disfrutar de la mayor y más extensa colección de modelos diseñados por el italiano Ettore Bugatti, aunque afincado en Alsacia a primeros del siglo pasado cuando aún la región formaba parte del imperio germánico. Pinchando en el enlace os llevará a nuestro reportaje del museo.

En la época navideña no falta su mercadillo navideño, aunque solo está abierto los fines de semana. Estuvimos en 2022 y, por supuesto, en la plaza mayor no podía faltar una representación del "hijo predilecto"...



Por lo que respecta a los puntos de interés de Molsheim, cabe destacar el precioso edificio del antiguo gremio de carniceros, el "Metzig", que data del siglo XVI, la iglesia de los jesuitas y las puertas de las antiguas murallas. 




Rosheim

Cerca de Molsheim se ubica Rosheim, otra pequeña localidad amurallada que en la época navideña merece ser visitada cuando oscurece para poder apreciar en todo su esplendor las iluminaciones de sus edificios e iglesias. El mercadillo navideño solo tiene lugar los fines de semana de diciembre. Conviene informarse primero para evitar decepciones.




El Mont Sainte Odile y el "Muro Pagano"

En Otrott, muy cerca de Obernai, en las colinas de la cordillera de los Vosgos se levanta el monumental convento de Santa Otilia (Mont Sainte Odile), la patrona de Alsacia. Aunque durante la época navideña es frecuente que la niebla lo cubra, el conjunto es muy bonito, con el atractivo añadido de poder pasear por el llamado "Muro Pagano/Mur Païen", una sorprendente muralla megalítica formada unos 300 000 enormes bloques de piedra de varios kilómetros de longitud. ¡Lugares extraordinarios pueden encontrarse donde uno menos lo espera!






Gertwiller


Cambiando de tema, es momento de dejar atrás los santos y los bloques de piedra y dejar paso a otros "bloques" más pequeños, pero también más sabrosos. El "pan de especias" es uno de los dulces navideños más famosos de Alsacia y en Gertwiller, cerca también de Obernai, encontramos "La Casa del Pan de Especias" donde podremos degustar mil y una variedades de ese rico primo del bizcocho hecho fundamentalmente con miel, especias, anís y, a veces, gengibre. Pan de especias al margen, Gertwiller poco más tiene que ofrecer.




Barr

Casi pegada a Gertwiller, Barr es una pequeña localidad repleta de casas de entramado de madera que bien merece una vueltecilla. Unos kilómetros más adelante, en dirección sur, encontraremos la carretera departamental D35 que presume de ser "el cordón umbilical" de la Ruta del Vino. A partir de ese momento los viñedos se convertirán en nuestros compañeros de viaje hacia Dambach la Ville y Châtenois.




Dambach la Ville y Châtenois

Ambos pueblos merecen una breve parada en nuestra ruta por los viñedos. Dambach la Ville es una villa fortificada típicamente alsaciana de casas de entramado de madera. Châtenois, por su parte, llama la atención por su nombre de raíz francesa, alejado de los habituales topónimos germánicos de las ciudades y pueblos alsacianos. Su principal punto de interés es su iglesia fortificada que luce un vistoso y precioso tejado de azulejos de colores.






El castillo de Haut Koenigsbourg

El imponente castillo de Haut Koenigsbourg, situado en una colina entre Châtenois y Bergheim y visible desde la autopista puede ser una visita muy atractiva si viajamos con niños o si somos muy fans de los castillos. El castillo es espectacular y aunque sus orígenes se remontan al siglo XII, fue reconstruido en el siglo XV, tras el incendio y destrucción sufrida por las disputas tan frecuentes en la época.

Si por el contrario optamos por pasar de largo, nuestra siguiente parara será en el pequeño y amurallado pueblo de Bergheim -una pequeña e insospechada joya, especialmente en navidad- muy próximo ya a la fastuosa Ribeauvillé, la cual ya tiene su debido lugar entre los lugares "imperdibles".


Bergheim

El pueblo amurallado de Bergheim merece muy especialmente una visita durante el Adviento, pues han tenido la buena idea de jalonar sus calles con belenes. Descubrirlos en ventanas y rincones mientras se pasea seguro que entretendrá tanto a mayores como a pequeños. El pueblo está lleno de casas pintorescas. Puede ser un buen complemento a la visita a Ribeauvillé.



Mittelwihr

Mittelwihr es un diminuto pueblo, prácticamente cruzado por la carretera que va de Riquewihr a Colmar y justo al lado del camping "Riquewihr", que puede ser una base excelente para visitar la región. Localidad con multitud de bodegas de vino tiene bonitas decoraciones a lo largo del pueblo.




Turckheim

A solo siete kilómetros al oeste de Colmar encontramos la bonita Turckheim, con multitud de casas de entramado de madera y sus puertas medievales. Durante los fines de semana de Adviento (de finales de noviembre a Nochebuena) se instala el "Mercadillo navideño de los duendes". Un buen momento para darse una vuelta por Turckheim...



Munster

Si hemos visitado Turckheim durante un fin de semana de Adviento, podremos seguir disfrutando de los alrededores de Colmar. Munster, a trece kilómetros al oeste de Turckheim y a diecinueve de Colmar, ofrece un bonito mercadillo navideño en la plaza del mercado, presidido por la iglesia protestante. Munster es famosa por el queso de igual nombre. Cremoso, es el rey de la gastronomía alsaciana. Probar una "Tarte flambée au Munster" es una deliciosa experiencia. Eso sí, recordad que el Munster es un queso "que deja huella", así que ojo si os sentís tentados a comprarlo para degustarlo en casa...

Al margen de visitar la villa durante los fines de semana para disfrutar de un buen "vin chaud" y alguna especialidad "au Munster", lo cierto es que el pueblo no ofrece gran interés turístico. 





Los Vosgos y Gérardmer

El macizo o cordillera de los Vosgos (Vosges, en francés) separa geográficamente las regiones de Alsacia y Lorena, con una longitud de 120 km. aproximadamente. Empieza al norte en Saverne (Alsacia) y termina cerca de Belfort, ya en el Franco Condado. Boscosa, sus cumbres destacan por su forma redondeada, denominadas "ballons". Teniendo en cuenta que "ballon" significa en castellano globo o balón, no nos sorprenderá encontrar ocurrentes postales turísticas que aprovechan la circunstancia para publicitar el macizo montañoso con vistosas muchachas en bikini luciendo exuberantes y orgullosas sus propios "ballons de l'Alsace".

Nosotros cruzamos los Vosgos desde Colmar a Gérardmer -localidad de la región de Lorena, a orillas del lago de igual nombre- atravesando el revirado "Col de la Schlucht, en cuya cumbre se encuentra una pequeña estación de esquí. La travesía hasta Gérardmer discurre entre abetos y dadas las bajas temperaturas en la época invernal asociada a heladas y nevadas, en cuanto la carretera empieza a empinarse encontraremos carteles recordándonos que si nos adentramos en la montaña deberemos montar neumáticos de invierno o, en su defecto, llevar en el coche cadenas o "calcetines" por si las cosas se ponen feas.



Gérardmer es una pequeña localidad sin apenas interés monumental, pero su lago aporta un punto de encanto y si hacemos coincidir la visita con un día de mercadillo navideño -algo que abarca todo el Adviento e incluso hasta Año Nuevo- pues al menos tendremos más incentivos para plantearnos la excursión. Digamos solamente que nosotros solo fuimos tras un buen número de viajes a Alsacia...