Será por ideas...
Ciertamente, hace ya años que las caravanas y autocaravanas han experimentado un progreso exponencial en términos de diseño y confort hasta niveles increíbles y prácticamente podemos afirmar sin riesgo a equivocarnos “que hoy en día no les falta de nada”.
No obstante ni todas son iguales ni todas tienen el mismo equipamiento. Y aún siendo “full equiped” siempre hay cosillas a mejorar que podemos incorporar para hacer más agradable y confortable nuestra vida campista.
Veamos algunas de las “buenas ideas en materia de confort" que llevamos o hemos llevado instaladas, en algún momento, en nuestra caravana. Algunas requieren algún tipo de instalación, otras son simples accesorios, pero que nos hacen la vida más cómoda:
- El “milagro anti-calor”: parasol de coche para las ventanas de la caravana.
- El parasol de toldo.
- El movedor de rodillos y el Camper-Trolley
- Patas eléctricas.
- La batería auxiliar para alumbrado interior.
- Agua caliente fácil: un termocalentador de acuario.
- La alfombra “mágica” absorbe humedad.
- El ventilador del frigorífico.
El “milagro anti-calor”
Además del fuego y la rueda, aire acondicionado al margen, podemos asegurar que el otro gran descubrimiento de la Humanidad es utilizar los parasoles para el parabrisas del coche en las ventanas y claraboyas de la caravana. ¡Qué maravilla y qué solución más fácil!
Aunque parezca mentira, con ello se logra mantener la temperatura interior de la caravana prácticamente igual a la exterior. Si afuera hay 35 grados, dentro del habitáculo la temperatura será similar. Lo sabemos por experiencia, como también sabemos que si no se toman medidas contra los rayos solares, la temperatura interior de la caravana, como del coche, puede ponerse "en modo infierno", en cuanto nos descuidemos.
Aunque en la foto todavía teníamos la costumbre de colocar los parasoles por fuera de la ventana, sujetos con gomas elásticas, desde hace ya algunos años hemos cambiado el sistema y ahora las metemos por el interior de la ventana, entre el cristal y el propio parasol protector que lleva la caravana. Cada cosa tiene sus ventajas e inconvenientes. Lo mejor de ponerlas por el interior es que se colocan más rápidamente y, sobre todo, evitan que se las lleve el viento o que el aire las golpee con el fastidioso ruidito y también que el plástico de la ventana se acabe rozando. Las tenemos cortadas a medida, con los correspondientes cajetines para librar las piezas de abrir y cerrar. Ojo, no os olvidéis de las claraboyas, sobre todo si son panorámicas. De hecho, son una ventana más...
El único inconveniente es que si queremos abrir la ventana, ésta quedará sin protección una vez abierta, salvo que sujetemos el protector con las gomas. Si queremos estar dentro y tener luz, también habrá que sacar el protector, al menos, de alguna de las ventanas. En fin, nada es perfecto, pero es un sistema brutalmente eficaz.
Sugerencia para los muy frikis que sepan orientarse bien: las ventanas que den al norte no necesitarán protección porque no les impactará el sol. De esa manera la caravana tendrá más luz natural, sin que la temperatura aumente.
Para colocarlas por el exterior, el sistema de sujeción es muy sencillo. Tan fácil como comprar en una mercería, goma elástica de 1,5 cm. de ancho, a metros, y prever que necesitaremos la longitud necesaria para disponer de dos piezas de goma por cada ventana, teniendo en cuenta que deben quedar tensas para que sujeten bien el parasol al cristal de la ventana. Para unir ambos extremos de la goma, nada tan barato y sencillo como poner un clip de libreta, anudado a cada punta de la cinta elástica. Ello se puede apreciar en la ventana lateral de la foto. No las busquéis en el panel frontal, el sistema de anclaje es diferente y, por experiencia, poco recomendable.
Aunque ahora disponemos de aire acondicionado en la caravana, el sistema de protectores solares funciona igual de bien con o sin A/C, porque el quid de la cuestión es evitar que el habitáculo se caliente en exceso. En suma, una solución fácil y eficaz para mantener la caravana lo más fresca posible cuando el calor aprieta.
El parasol de toldo
Seguimos a vueltas con la batalla al calor. Otro accesorio muy recomendable siempre y cuando se lleve instalado un toldo, son los parasoles de toldo o "sun blockers". Tal y como se aprecia en la foto, cierran la parte frontal del toldo y evitan que los rayos solares impacten directamente sobre la carrocería. También los hay para los laterales. Es un sistema muy práctico para reducir la temperatura interna de la caravana, pero aunque no es complicado de instalar, si no vamos a estar varios día en el camping o el calor no es muy agobiante, seguramente evitaremos instalarlo para un solo día. Pero bueno, si lo tenemos, lo podremos usar cuando queramos.
El "mover" de rodillos y el "Camper-Trolley"
El “movedor de caravanas” electrónico, con mando a distancia, es un gran invento que ayuda mucho a facilitar la vida a los caravanistas, especialmente a los más mayores, a las personas con fuerzas escasas y a los propietarios de grandes caravanas... y no tan grandes.
El sistema más común de movedores convencionales consiste en unos rodillos que mueven las ruedas de la caravana a través de un mando a distancia. Funciona con una batería auxiliar. Y ese el sistema más indicado para la gran mayoría de caravanas porque es el que más fácilmente las mueve. Hay que tener en cuenta que no nos pasemos de peso, por la famosa "Masa máxima autorizada" de la que hablamos largo y tendido en la sección "Cosas del Caravaning", porque entre los dos motores, el eje y la batería eléctrica, el aumento total de peso puede estar perfectamente entre los 80-100 kg.
Desde luego, por poco que se pueda, montar este accesorio será una de las mejores cosas que hayáis podido hacer como caravanistas. Eso sí, conviene tener en cuenta algunos aspectos importantes: del aumento de peso ya hemos hablado, pero luego está la altura libre que queda desde el rodillo al suelo. Con menos de 15 cm. la seguridad del aparato puede quedar muy comprometida. Si la empresa que os lo vaya a montar es como debe ser, os lo hará saber y, llegado el caso, desaconsejará el montaje.
Este fue nuestro caso. Hace ya muchos años, cuando los movedores empezaban a verse por estos lares, la empresa británica "Powr-Touch" nos devolvió la señal pagada porque la altura del chasis de la Rapido -que es más bajo de lo habitual, por aquello de no pasar de los dos metros de altura total- no garantizaba la integridad del movedor por insuficiente altura. Eso no lo hace cualquiera, teniendo en cuenta que, además, se habían desplazado a nuestra casa.
Entonces, tuvimos que buscar un "plan B" para disponer de algún tipo de movedor, portátil, que cuanto menos nos permitiese salir de apuros en determinados casos. Y entonces descubrimos el "Camper Trolley".
El "Camper Trolley", como bien se ve en la foto, es un pequeño robot, dotado de ruedas de oruga, portátil, que se ancla con un pasador al chasis de la caravana mediante una vigueta que va fija atornillada a la lanza. Se recarga enchufando a la corriente de 220v y también lleva incorporada una pequeña placa solar como alternativa. Se maneja con un mando a distancia. Su peso de 17 kg. no es excesivo, pero tampoco es especialmente ligero y su uso implica sacarlo de su alojamiento y montarlo en la lanza cada vez que lo vayamos a emplear. Lo llevamos en el cofre de la caravana y estamos contentos con él porque ya nos ha sacado de más de un apuro y es una buena alternativa para quien, como en nuestro caso, no pueda montar un movedor de rodillos a las ruedas.
¿Es realmente práctico el "Camper Trolley? Esa es una pregunta que muchos campistas nos han hecho porque les asaltan las dudas de si montar un movedor convencional o inclinarse por el "Camper Trolley". La respuesta es sí y no. El "Camper Trolley" cumple bastante bien su cometido, pero tiene algunas limitaciones que hay que tener presentes: en suelos de gravilla o blando tracciona con dificultad y a menudo es necesario que alguien se suba a la lanza para mejorar el agarre. Por otra parte, en suelos de césped no es recomendable usarlo porque las orugas pueden estropear seriamente la hierba y eso no suele hacer felices a los dueños de los camping. En ese caso, evidentemente, no podremos usarlo y si el vial es estrecho para maniobrar con el coche, puede que tengamos problemas para colocarla en la plaza. Y en suelos embarrados es bastante fácil que patine o se clave en el suelo. Con la práctica se suele salir de la mayoría de problemas, pero estas limitaciones hay que asumirlas. Además, con caravanas grandes, superiores a una 430, puede que le cueste moverla bastante si el suelo no es duro, duro. Tampoco podemos olvidar que si el suelo está blando o húmedo las orugas se llenan de tierra y habrá que limpiarlo antes de guardarlo de nuevo. Para tales menesteres tenemos un cepillo de cerdas duras que va bastante bien. En fin, es una buena solución para quienes no puedan montar un movedor convencional. ¡A nosotros nos ha sacado de no pocos apuros y en esos momentos sus inconvenientes se olvidan!
Las patas eléctricas
A medida que las hojas del calendario ya van cayendo más de la cuenta, más se agradece llevar instaladas unas patas eléctricas en la caravana. ¿Son imprescindibles? Pues no, salvo en personas con severas limitaciones de movilidad, pero son el colmo de la comodidad. Y esta sección va de eso, precisamente. ¡Nosotros estamos encantados con ellas y son el complemento perfecto del movedor" para que la instalación de la caravana en la parcela sea fácil y sin esfuerzo. Si el movedor y las patas son de la misma marca, un mismo mando a distancia acciona los dos sistemas.
En poco más de un minuto, una vez colocada la caravana en su sitio, tendremos las patas bajadas sin necesidad de agacharnos. Primero baja la trasera derecha y luego, el resto. Y dispone de función autonivelante en terrenos no demasiado irregulares. Si el nivelado automático no nos convence, se puede accionar cada pata de manera independiente hasta dejar la caravana a nuestro gusto. Requiere de una batería auxiliar para funcionar, pero como es de suponer que ya llevaremos montado un "mover", se emplea la misma batería para ambos accesorios. Como nada es perfecto, su precio no es precisamente económico, pero cuando ya se llevan años a cuestas, la inversión vale realmente la pena.
La batería auxiliar para alumbrado interior
Si la caravana no equipa un movedor o unas placas solares, con sus propias baterias, la manera de disponer de luz interior y que funcione la bomba de agua sin poner en riesgo la batería del coche es instalar una batería de gel, tampoco demasiado grande, con un cargador a 220v que nos permita recargarla cuando estemos enchufados en un camping.
Salvo que seáis electricistas o unos manitas del mundo del cable, la solución es pedirle a vuestro mecánico de confianza que os la instale. De esa manera os aseguraréis de que el sistema funcione correctamente, sin comprometer la instalación de la propia caravana. Si tenéis costumbre de hacer alguna noche en ruta, esta opción es altamente recomendable.
Agua caliente fácil
Este es otro de los “grandes inventos” de los que estamos más satisfechos, por su simplicidad y excelentes resultados para disponer de agua templada en la caravana cuando no se dispone de un "boiler".
Como nuestra anterior caravana no venía equipada con un calentador de agua o “boiler” de serie y al viajar en invierno, poder disponer de agua “templada” para el aseo es algo que se agradece muchísimo.
Conseguirlo es extremadamente fácil –al menos para los que disponemos de depósito de agua extraíble en el cofre delantero. La solución llega gracias a los termocalentadores de agua para acuarios. La temperatura máxima que estos aparatitos pueden alcanzar es de unos 30º C, más que suficientes para que el agua salga templada para asearnos.
Funciona solamente a 220 v. para lo que hemos colocado en el cofre una toma de enchufe donde se conecta el termocalentador, que va colocado dentro del depósito de plástico del agua. Tiene forma de tubo de ensayo, así que no hay problemas para introducirlo en el interior.
Cuando llegábamos a un camping y queríamos tener agua caliente de inmediato lo que hacíamos era llenar el depósito con agua caliente del camping y enchufábamos el termocalentador para que se encargase de mantener el agua calentita.
El termocalentador cuesta alrededor de 30-40 € y dispone de termostato, por lo que no hay que preocuparse por tenerlo enchufado todo el tiempo. En suma, un truco sencillo, barato y muy efectivo para tener agua templada en la caravana sin necesidad de grandes gastos y sin ocupar espacio.
La alfombra “mágica”
La “alfombra mágica” está realizada con un tipo de tejido que es capaz de absorber por completo la humedad de los zapatos –incluso barro- con solo pisar en ella. Se vende por unidades o también a metros.
Nosotros tenemos el suelo de la caravana cubierto con ella y estamos encantados porque el suelo siempre está seco aunque fuera esté diluviando a base de bien.
Hace años era complicado encontrarla en el mercado y su precio iba acorde a dicha dificultad. A día de hoy hay muchos más fabricantes y ya es mucho más asequible, tanto en precio como en facilidad de localización. En cualquier caso, es otro de los trucos estrella por el excelente resultado que ofrece.
Hace años era complicado encontrarla en el mercado y su precio iba acorde a dicha dificultad. A día de hoy hay muchos más fabricantes y ya es mucho más asequible, tanto en precio como en facilidad de localización. En cualquier caso, es otro de los trucos estrella por el excelente resultado que ofrece.
El ventilador del frigorífico
La mayoría de los frigoríficos de caravanas y autocaravanas, a diferencia de los “de casa”, carecen de compresor y funcionan por absorción de aire. Eso significa que si la temperatura exterior es elevada, su capacidad para enfriar se reduce considerablemente.
Tanto que a veces incluso dejan de enfriar y parece que se han estropeado. Eso es fácil que suceda a 40º de temperatura o menos incluso.
Con el fin de mejorar la capacidad de refrigeración –milagros tampoco hace el truco que vamos a proponer- en nuestra anterior caravana instalamos junto a la rejilla de evacuación del frigorífico un ventilador de ordenador. De esa manera se crea una corriente de aire detrás del frigo que rebaja un poco la temperatura del aire y, por tanto, ayuda a que éste enfríe un poco mejor.
Al igual que con la batería auxiliar, esta instalación solo está al alcance de aquellos que controlen un poco el tema de la electricidad.
Nosotros lo sujetamos a la carrocería con una “T” metálica, pero el modo de sujetar el ventiladorcillo a la caravana dependerá del espacio y ubicación de cada una. En nuestra Knaus actual ello no es posible. Mala suerte.
El ventilador iba enchufado a una toma de 220v junto a la cocina. En el lado “negativo” hay que mencionar que hace algo de ruido, por lo que si vamos a estar tiempo en el interior de la caravana puede que el zumbido resulte algo molesto. Lo que solíamos hacer era apagarlo cuando estábamos en la caravana y enchufarlo al marchar. En cualquier caso es una “solución” bastante efectiva y que nunca estará de más.







